Son de esos momentos curiosos y que después te dan que pensar, no solo por las cuestiones éticas que supone interferir en el transcurrir de la naturaleza sino por otras posibles implicaciones que hace que puedan suceder accidentes incontrolados con riesgos para las personas.
Suelo subir mucho a la Serralada Litoral en Barcelona y cerca de la fuente de Sant Mateu hay un par de aljibes de agua que buen parte del año están vacíos y lo que es peor, sin casi señalización y uno de ellos con las paredes semiderruídas donde uno se puede escurrir y caer desde una altura de casi tres metros. Muchas veces pienso que alguien se hará daño. Esperemos que no y más después de esta denuncia que pienso hacer pública al ayuntamiento.
Hoy andaba fotografiando unos mirlos capiblancos, os dejo en enlace, y al acercarme al aljibe me di un susto tremendo, un jabato de jabalí me gruñó desde el fondo del aljibe. El animal debió caer la noche anterior y andaba nervioso dando saltos e intentando escapar como fuera. Una escalera de piedra incrustada de tan solo tres escalones me invitaba a ayudarlos y pese a mi miedo a las alturas, salté. Ahora venía lo mejor, ¿como coger al pequeño jabato sin hacerle daño y que se dejara?. Él mismo me dio la clave ya que el animalito, muy asustado, me atacó. Lo hizo muchas veces hasta agotarse y en uno de esos momentos de cansancio, pude ponerle el pie encima y reducirlo, luego desde abajo lo lance cogido de las patas hacia arriba, imagino que cayó sobre el mullido sotobosque y logró huir ya que cuando subí,no estaba. Salir para mi fué otra cosa ya que escalar el muro con mis kilos y con la escasa ayuda de las tres piedras incrustadas resulto una tarea árdua y ¡¡¡ casi tienen que salvar al salvador¡¡¡.
Ahora a denunciar a la propiedad para que tapen ese aljibe.