Muchas veces nos somos conscientes de la suerte que tenemos de disponer de estos momentos increíbles en la naturaleza.., y este fue verdaderamente emocionante.
Amanece en el Parque Nacional de Bilaowiecza en Polonia, la niebla todavía no se ha levantado del claro de bosque donde estamos escondidos.., a medida que se levanta vemos al fondo el movimiento de una manada de bisontes europeos, nos acercamos con sigilo y ellos ya notan nuestra presencia y comienzan a incomodarse. Nos paramos, nos agachamos y comenzamos a disfrutar de ese momento tan emocionante. Una veintena de bisontes hembras con sus crías ramonean y nos observan. Es su última comida antes de meterse al fondo del bosque y desaparecer. Antes campaban libremente por estos bosques primarios. Los nazis casi acaban con ellos y hoy, gracias a la ayuda internacional se recuperan en sus antiguos pastizales y los ecoturistas podemos disfrutar de su presencia. Todo un sueño conseguido tras muchos años de espera.
En abril volvemos de nuevo, tenéis toda la información en este enlace.