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29 de octubre de 2018

INDIA: EL TERRITORIO DEL TIGRE DE BENGALA

El próximo día 26 de diciembre salimos en una nueva expedición buscando los grandes gatos indios. Esta vez buscamos nuevos parques y nuevos animales, los tigres nadadores del parque nacional de los Sunderbans y los rinocerontes de Kaziranga. Pasar la noche de fin de año escuchando, con suerte, el rugir del tigre, es algo único en el mundo. Os iremos colgando las fotos de la expedición en nuestras redes sociales, pero si nos queréis acompañar en nuestras salidas a India y su vida salvaje, teneis las fechas de la nueva expedición en este enlace.

Mientras un aperitivo con este vídeo.

22 de junio de 2018

KENIA: EL PRIMER LEOPARDO AFRICANO


Recorremos fascinados en un nuevo safari de Ecowildlife los paisajes de Buffalo Springs, en las tierras Samburu. Mi atención se reparte entre el bombardeo de estímulos que nos llega desde el exterior del todo terreno y las comunicaciones que llegan por la emisora. Evidentemente no hablo swahili, pero tengo memorizadas algunas palabras desde niño que espero que suenen por la radio de nuestro equipo de guías. Suena una de las palabras mágicas. La que ansío oír: Chui. Nuestro guía pone rumbo al lugar de la estepa arbustiva que le han indicado sus compañeros. Sé que no confirman el objetivo con nosotros hasta que no lo tenemos al alcance, pero abuso de mi papel de compañero y le pregunto. “They have a leopard in a tree”

La cola que pende relajada del tronco de la acacia delata al hermoso gato manchado. La hembra de leopardo reposa con la cabeza mirando a la base del árbol. Mientras la miro con los prismáticos y la fotografío compulsivamente, pienso en mi larga relación con esta especie.

He soñado de siempre con el leopardo, leí y releí los textos que le dedicó Félix. Las historias de panteras indias de Keneth Anderson y Jim Corbett. Y fue en la India donde viví intensamente la especie. Lo rastreamos. Interpreté sus movimientos. Cómo se movía donde era simpátrico con tigres o leones y cómo lo hacía cuando reinaba sobre un territorio. Su coexistencia con los humanos. Sólo nos faltó observarlo y eso que lo tuvimos muy cerca. Se nos escurrió varias veces entre las rendijas de las rocas de Jawai.

Adriaan Louw, uno de los mejores rastreadores del mundo, me contó sobre la dificultad de rastrear leopardos en relación con los leones. Es un animal imprevisible en sus desplazamientos, que se encuentra más cómodo que los leones moviéndose por entre la vegetación espesa. Mucho menos social que su cercano pariente, es también menos conspicuo.

Desde su atalaya, esta hembra domina un territorio rico en presas. Impalas, gacelas, dik-diks, babuinos… Este felino consume proteínas prácticamente en cualquier forma que se cruce en su camino. Puede capturar también pequeños mamíferos, aves, peces e incluso invertebrados. La población que conocimos en la India depredaba sin problemas sobre los abundantes perros pariah, tanto domésticos como asilvestrados.

Aunque no son tan importantes en su dieta como se ha dicho, el leopardo es un depredador al que se le dan muy bien los primates, incluida nuestra propia especie, y los feroces monos perrunos no son una excepción. Pienso dedicarles una entrada más adelante a los papiones oliva que observamos en nuestro safari por Kenia. El felino es sin duda el cazador que más éxito consigue capturando papiones. Su potencia y su habilidad trepadora son argumento suficiente para atraparlos en sus dormideros, en las copas de los árboles de la sábana, cuando los babuinos son más vulnerables. De día y en el suelo, la formación defensiva de estos monos de hábitos terrestres, con los grandes machos defendiendo a la tropa, hace poco aconsejable un ataque, aunque alguna vez el leopardo encuentre cómo.

Es tan intensa la relación depredador-presa entre el leopardo y los primates del Viejo Mundo, que el genial zoólogo José A. Valverde creía que este gran felino o el tipo de depredador que representa habría influido decisivamente en nuestra evolución.

El leopardo se despereza indolente y desciende por el tronco. Una vez abajo, la altura del “bush” hace que lo perdamos de vista cuando inicia su campeo. África nos ha hecho un regalo. Nos ha permitido observar uno de sus grandes mamíferos más esquivos y sin duda alguna, más hermosos. África me ha regalado mi primer leopardo.

Este mes de Agosto salimos de nuevo a Kenia y en Semana Santa de 2018, personalmente acompañaré una nueva expedición a la sabana africana, si queires acompañarme tienes toda la información en este enlace.

JOSÉ CARLOS DE LA FUENTE.


28 de septiembre de 2017

BOSTWANA: EL LEOPARDO, UN ÁVIDO CAZADOR NOCTURNO



En nuestra última ecoexpedición al río Zambeze, recorremos la reserva de fauna de Moremi en Botswana en busca de escenas de vida salvaje y nos topamos con las escenas después de la caza de un leopardo joven.

Ha salido en la noche y ha cazado un enorme Kudu que devora a toda velocidad cerca de
una charca del río Khwai. Esta escena la hemos seguido durante tres días y hemos visto como es la vida y la muerte en la sabana. Un enorme león de la coalición de cinco hermanos del Khwai, detecto por el olfato la comida y se robo la presa, manteniéndose durante dos día debajo del árbol donde se refugio el leopardo. Este aguardo pacientemente y aprovechaba los momentos en el que el león marcaba a beber para poder apurar parte de la presa. Momentos únicos en nuestro safari.

Os he dejado más imágenes en este enlace donde podréis ver al enorme macho de león.

14 de enero de 2017

CUADERNO DE VIAJE: MI EXPEDICIÓN A INDIA por José Carlos de la Fuente



En el mismo momento en el que salimos al exterior del aeropuerto de Nueva Delhi, el aspecto más impactante de la naturaleza de la India  es la coexistencia de nuestra propia especie con la fauna.

El Homo sapiens alcanza en el subcontinente indio las mayores densidades poblacionales y el tráfico rodado adquiere una dimensión caótica si vienes de Occidente. Una marea de coches, camiones engalanados con todo tipo de adornos y amuletos contra el mal de ojo, rickshaws, motos, bicicletas y autobuses, que parecen circular unos contra otros (más tarde descubres orden en ese caos) con un crispante e incesante sonar de los cláxones de millones de vehículos casi al unísono. En medio de ese maremágnum, aparece la primera evidencia de la relación única que los indios tienen con la fauna.

Vacas sagradas, dromedarios tirando de carros, piaras de cerdos que vagan libres por las ciudades y miles de perros allá hacia donde mires, se incorporan al tráfico, permitiendo a los conductores probar su habilidad esquivando, pitando y frenando sin descanso.

Saliendo de las ciudades, las carreteras que atraviesan tierras de cultivo tienen señales que advierten del peligro de encontrarse con el mayor de los antílopes de Asia, el nilgai o toro azul (Boselaphus tragocamelus).

Desde el autobús que nos lleva a Agra, observamos alguno de estos formidables y extraños bóvidos en zonas agrícolas. El hinduismo, seguramente una de las claves del respeto de los habitantes del subcontinente por la mayoría de los animales, no permite su caza, a pesar de considerarse plaga para los cultivos y competencia del ganado doméstico (entre el que los vemos pastar en ocasiones)

En el Taj Mahal, el fascinante mausoleo mogol, vuelvo a observar fauna salvaje por todo el recinto. Las omnipresentes ardillas indias de las palmeras, periquitos, milanos negros e incluso un alimoche posado en una gárgola con las delicadas incrustaciones de piedras preciosas de fondo.

A veces, en este país fascinante, la coexistencia se antoja un cerco. Un suburbio interminable. Una sucesión de pequeños comercios e industrias. Mercadillos callejeros en los que a la vaca de turno le da por probar el género y el vendedor la expulsa, no sin hacer rodar la fruta hasta donde ella se ha plantado impasible. Observamos una mezcolanza de tribus y dedicaciones. Incluso la tribu nómada de herreros que forjaba las armas de los reyes del Rajasthan, y que ahora reparan herramientas domésticas sentados en el suelo de un minúsculo taller callejero improvisado.

El precioso alción de garganta blanca está apostado en el tendido eléctrico sobre un río al que van a parar las aguas fecales sin más filtro.

Súbitamente, el inmenso poblado humano acaba y llegamos a las puertas de un parque nacional. Entonces todo cambia. Lo que fuera un inmenso cazadero real guarda el sabor de la vieja India rural. Algún pequeño poblado. Montañas fortificadas. Las higueras vampirizando a otros árboles gigantes. Los langures y los pavos reales sobre las ruinas. Y un bosque caducifolio que cubre las antiguas colinas que parecen invocar a Kipling.

El lago con el antiguo pabellón de caza de fondo. Los cocodrilos de las marismas. Los ibis de cabeza negra sondean las aguas bajas. Los árboles secos sirven de posadero a los abejeros orientales. El nilgai mueve su corpachón pesadamente por el bosque. Aunque, si observas su cabeza pequeña y afilada que parece desproporcionadamente pequeña en relación a su cuerpo, puedes imaginarlo atravesando la vegetación como una perforadora, si fuera necesario. Porque, en realidad, nadie en Ranthambore está a salvo del depredador más poderoso que camina sobre el planeta.

Un extraño grito agudo suena en la jungla. Uuuuuuuuuuh. Es la alarma del sambar, el ciervo más grande de la India. Los bonitos chitales, pequeños y bonitos  ciervos moteados, ponen toda su atención en la hierba alta. Los monos y los pájaros lo delatan desde la seguridad de las copas. Su Alteza, el tigre de Bengala, atraviesa el bosque.

A pesar de que allí donde hay grandes felinos, éstos depredan sobre el ganado, aquí parece no existir el conflicto tan exacerbado que conocemos en territorios más cotidianos. Sí que es cierto que la milenaria coexistencia se ve rota en ocasiones por episodios de envenenamiento, propiciados por la llegada de los pesticidas a la agricultura india. Que entre tigres y leopardos siguen apareciendo de tanto en tanto devoradores de hombres. La mayor amenaza para el tigre es la caza furtiva. El cuerpo de un tigre muerto ilegalmente proporciona un sinfín de productos para la medicina tradicional china y para la aborrecible peletería de lujo.

En contrapartida, el turismo de observación aporta ingresos a la población local, que empieza a valorar a los grandes felinos como una de sus mayores riquezas, y coloca muchos pares de ojos en los espacios protegidos donde habitan tigres, leones y leopardos, haciendo muy difícil el ejercicio del furtivismo en ellos.
En este subcontinente en el que se encuentra la mejor población de tigre de toda Asia. Una aparentemente sana población de leopardo, que se extiende por un vasto territorio de variados hábitats. Se puede observar a la pantera india en prácticamente cualquier lugar de la India, incluyendo la periferia de megaciudades como Mumbai. Y una preciosa población de unos 400 leones asiáticos, la única mundial, último reducto de una extensísima área de distribución que llegaba desde Grecia hasta ocupar toda la India. Algo no está tan mal cuando este país ha conservado poblaciones de estos grandes gatos, que son algunas de las más bellas expresiones de la naturaleza.

El desafío de los gobiernos y organizaciones responsables de la conservación de los grandes gatos indios va a pasar por establecer corredores biológicos por los que esta fauna conecte entre sí. El control del furtivismo y encontrar nuevas zonas en las que establecer poblaciones de leones asiáticos, a los que su involuntario exilio en Gir empieza a ser estrecho.

Una vez más, viajar con Ecowildlife Travel me permite colmar los sueños de naturalista e interpretar la realidad de la vida salvaje y de nuestra propia especie por todo el mundo.

19 de marzo de 2016

LEOPARDO Y SU CACHORRO EN SUDAFRICA



Os dejo hoy un pequeño vídeo grabado en Sudafrica hace unos días, en una mañana lluviosa localizamos una hembra de leopardo que camina por el bush. Al llegar bajo un árbol ¡sorpresa! sale su cachorro a recibirla y les vemos durante un buen rato juguetear bajo las ramas. Unos momentos muy emoivos para todos los presentes.

11 de septiembre de 2015

KENIA: REGRESAMOS DE LA GRAN MIGRACIÓN


Un año más finalizaron nuestras expediciones que persiguen la gran migración de herviboros por el Valle del Rift y en concreto a Kenia. Ha sido un verano acompañando grupos por la zona de los grandes lagos keniatas y en concreto a Smburu, Shaba, el lago Bogoria, las planicies de Laekipia y el gran Masai Mara donde se concentra la fauna a partir de mediados de agosto.

Muchos felinos esperando esta avalancha de "comida" y sobre todo una relación especial con las culturas de la zona, tanto los samburu en el norte de Kenia como con su primos los masais en las llanuras de Mara. Os dejamos un enlace con fotografías y os emplazamos a las nuevas salidas a Kenia en nuestra web.

20 de enero de 2015

BUSCANDO AL GRAN TIBURON BLANCO EN SUDAFRICA





Os dejamos un video realizado por Tomas Pérez y Mari Mar Lasso, dos de nuestros expedicionarios de estas navidades a Sudafrica en busca del Big Five. a fe que consiguieron ver a los cinco, os dejamos hace unos días unas fotos de leopardos, rinocerontes y leones captadas en Kruger  a las que se une este ejemplar de tiburón blanco que pudieron contemplar en la costas del Índico. Una magnifica experiencia y un vídeo que agradecemos.

Este año haremos un par de salidas de safari hacia Sudafrica, las tenéis en el catalogo de safaris 2015 que podéis descargar desde aquí.

Gracias viajeros

12 de agosto de 2014

PARQUE NACIONAL YALA. SRI LANKA(VIII)

Visitamos el Parque Nacional de Yala de la mano de Ecowildlife y nos llevamos la grata sorpresa de darnos de cara con dos grande osos bezudos y 4 leopardos.

En 1560 el cartógrafo español Cipriano Sánchez señaló a Yala en el mapa, mencionando que: «fue abandonado por 300 años debido a sus condiciones insalubres», hoy el parque nacional de Yala, situado en el sureste de la isla, es el más visitado de la isla y cuenta con una superficie de 1.500 km². Este antiguo coto de caza, transformado en parque natural en 1938, cuenta con una fauna asombrosa y variada. Unas vastas extensiones habitadas por elefantes, panteras, búfalos salvajes, osos negros, chacales y macacos. Se han descubierto y analizado yacimientos arqueológicos a orillas del lago de Katagamuwa.

Yala combina una estricta reserva natural con un parque nacional, con lo que la superficie total protegida de 126.786.  Con más de 35 leopardos, Yala West tiene una de las poblaciones de leopardos más densas del mundo y es reconocido como uno de los mejores lugares en los que ver a uno de estos gatos impresionantes.
Probablemente el mejor safari que hayamos nunca hecho en el subcontinente indio. Os dejo con algunas de las imágenes captadas en ese safari